Dado que nadie está excluido de invocar a Dios, la puerta de la salvación está abierta a todos. No hay nada que nos impida entrar por ella, sino sólo nuestra propia incredulidad.
En esta semana han surgido varias noticias sobre un movimiento que algunos medios han catalogado como cultural que, en sí, parece replantear radicalmente la identidad humana.
Vivimos en un mundo caído, y cada vez más caótico y cada vez es más claro y evidente que el mundo está y va de mal en peor, esto no es nada nuevo, sólo se requiere de observación y sentido común pa